2026-07-01

Cómo purgar el aire de las tuberías paso a paso

El grifo escupe aire y el agua sale a golpes: qué está pasando

Abre el grifo por la mañana y, en lugar de un chorro limpio, sale agua a tirones, con salpicaduras y un ruido seco que recorre la pared. Es una escena habitual en muchas viviendas de Málaga, y la causa suele ser sencilla: hay aire atrapado en las tuberías. Saber cómo purgar el aire de las tuberías le permite resolver el problema en la mayoría de los casos sin gastar ni un euro, y también reconocer cuándo lo que parece una molestia menor esconde algo más serio.

En esta guía le explicamos por qué entra aire en la instalación, cómo expulsarlo paso a paso, qué precauciones tomar y en qué situaciones conviene llamar a un profesional. Todo con el criterio de quien lleva más de 15 años arreglando este tipo de averías en la provincia.

Por qué entra aire en las tuberías

El agua de su vivienda circula por un circuito cerrado y a presión. En condiciones normales no hay aire dentro. Cuando aparece, casi siempre es por una de estas razones.

La más común es un corte de suministro. Cuando EMASA o la comunidad cierran el agua para una reparación, la red se vacía parcialmente y entra aire. Al restablecerse el servicio, ese aire queda comprimido en los tramos altos de la instalación y sale a borbotones los primeros días.

También ocurre tras cualquier intervención en la que se haya vaciado la instalación: cambiar un grifo, sustituir un tramo de tubería o reparar el calentador. Es normal que, al reabrir, los primeros minutos el agua salga con aire.

Una tercera causa, más silenciosa, es una pequeña fuga o una junta floja. Si en algún punto la tubería aspira aire —habitual en instalaciones antiguas o con conexiones desgastadas—, el problema se repetirá una y otra vez aunque usted purgue. Este matiz es importante: el aire ocasional es inofensivo, pero el aire recurrente suele avisar de que algo no está bien.

Por último, las viviendas sin válvulas de purga o ventosas en los puntos altos acumulan más fácilmente el aire, porque no tiene por dónde escapar de forma natural.

Cómo saber si el problema es aire y no otra cosa

Los síntomas típicos del aire en las tuberías son fáciles de identificar. El agua sale a sacudidas o burbujeando, se oyen golpes o vibraciones al abrir y cerrar el grifo, y la presión parece irregular. En muchos casos el ruido desaparece en cuanto el agua fluye de forma estable.

Conviene no confundirlo con el llamado golpe de ariete, ese golpe fuerte que se oye justo al cerrar un grifo de golpe. Son fenómenos distintos, aunque ambos se relacionan con la presión. Si el ruido aparece sobre todo al cerrar y no al abrir, le recomendamos leer nuestra guía sobre por qué hacen ruido las tuberías por el golpe de ariete, porque la solución es diferente.

Cómo purgar el aire de las tuberías paso a paso

Purgar la instalación no tiene misterio, pero sí un orden que conviene respetar para hacerlo bien a la primera. Necesitará solo unos minutos y saber dónde está la llave de paso general.

Primero, localice y cierre la llave general de paso de su vivienda. Es la que corta toda el agua de la casa, y suele estar en la cocina, el baño o junto al contador. Si no sabe dónde está la suya, esta es buena ocasión para averiguarlo: en nuestra guía sobre dónde está y cómo cerrar la llave de paso del agua lo explicamos con detalle.

Segundo, abra todos los grifos de la casa, empezando por el que esté más bajo (planta inferior o el más cercano a la entrada del agua) y terminando por el más alto. Incluya lavabos, cocina, bidé, ducha e incluso el grifo del jardín o la terraza si lo tiene. Deje también tirar de la cisterna. El objetivo es abrir toda la instalación para que el aire tenga salida.

Tercero, deje los grifos abiertos hasta que dejen de gotear por completo. Al estar cerrada la llave general, el agua que queda en las tuberías irá saliendo y arrastrando el aire hacia abajo.

Cuarto, vuelva a abrir la llave general de paso, pero hágalo despacio, no de golpe. Una apertura brusca genera un pico de presión que puede provocar precisamente los golpes que quiere evitar.

Quinto, deje correr el agua en cada grifo, uno a uno, hasta que el chorro salga continuo, sin cortes ni escupidos. Empiece de nuevo por los más bajos. Cuando el agua fluya limpia y sin ruido, cierre. Repita en todos los puntos hasta terminar por el más alejado.

Con esto, la mayoría de las instalaciones quedan purgadas. Si tiene calentador o termo, deje correr también el agua caliente unos minutos para expulsar el aire del acumulador.

Un truco de profesional

Si vive en un piso alto, el aire tiende a acumularse arriba y cuesta más expulsarlo. En esos casos ayuda purgar con un poco más de presión: cierre todos los grifos salvo el más alto, y ábralo del todo para que el agua suba con fuerza y arrastre el aire. Este comportamiento está muy relacionado con los problemas de presión de agua baja en pisos altos, frecuentes en bloques de zonas como Carretera de Cádiz o Teatinos.

Qué hacer si el aire vuelve una y otra vez

Aquí está la clave que distingue una molestia pasajera de una avería. Si tras purgar el problema desaparece y no vuelve, era simplemente aire acumulado por un corte o una reparación. No hay nada más que hacer.

Pero si el aire regresa a los pocos días, o cada vez que abre el grifo por la mañana, la instalación está aspirando aire desde algún punto. Las causas más habituales son una junta o racor flojo, una válvula antirretorno defectuosa, o una pequeña fuga que, además de dejar entrar aire, encarece la factura del agua sin que usted lo note.

En la costa malagueña este escenario es especialmente frecuente. La cercanía del mar en barrios como Huelin o El Palo acelera la corrosión de las tuberías metálicas, y una conducción picada por dentro termina generando micro-entradas de aire y fugas difíciles de ver a simple vista. Lo mismo ocurre en el Centro Histórico, donde muchos edificios conservan instalaciones antiguas con juntas ya vencidas.

Ignorar el aire recurrente tiene consecuencias. Las sobrepresiones y depresiones que provoca castigan las juntas, la grifería y la propia tubería, y a la larga pueden derivar en una rotura y en una reparación mucho más cara que una simple revisión a tiempo.

Cuándo llamar a un profesional

Purgar el aire es una tarea perfectamente asumible por cualquiera. Pero hay señales que indican que el problema va más allá y conviene una revisión profesional.

Llame a un fontanero si el aire vuelve de forma insistente pese a purgar correctamente, si se acompaña de baja presión generalizada, si oye ruidos fuertes y constantes en las tuberías, o si sospecha que puede haber una fuga (manchas de humedad, factura del agua más alta de lo normal, sonido de agua corriendo sin grifos abiertos). En instalaciones antiguas, donde el acceso a las tuberías es complicado, también merece la pena que lo valore un técnico antes de que el problema vaya a más.

Un profesional puede localizar el punto exacto por donde entra el aire mediante una detección de fugas sin obra, comprobar el estado de las válvulas y, si hace falta, acometer la reparación o sustitución del tramo de tubería afectado. Detectar el origen a tiempo evita daños mayores y le ahorra dinero. Si además nota humedades, le será útil nuestra guía para saber si una mancha en la pared es una fuga.

En resumen

El aire en las tuberías es, casi siempre, un problema menor que usted mismo puede resolver purgando la instalación: cerrar la llave general, abrir los grifos de abajo arriba, vaciar y volver a llenar despacio. El aire ocasional tras un corte o una reparación es normal y no debe preocuparle.

Lo que sí merece atención es el aire que vuelve una y otra vez, porque suele delatar una fuga o una válvula defectuosa que conviene atajar cuanto antes. Si es su caso, en Fontaneros en Málaga contamos con más de 15 años de experiencia y más de 2.000 clientes atendidos en toda la provincia. Contacte con nosotros y le daremos un presupuesto sin compromiso para revisar su instalación y dejar el agua saliendo como debe.

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