2026-07-29
La piscina pierde agua: ¿es fuga o evaporación?
Es la escena de todos los veranos en Málaga: el nivel de la piscina baja, usted rellena, y a los tres días vuelve a estar por debajo del skimmer. La duda inmediata es siempre la misma. Si su piscina pierde agua, ¿está viendo evaporación normal de julio o hay una fuga real por debajo?
La diferencia importa mucho más de lo que parece. La evaporación no tiene solución más allá de un cobertor. Una fuga, en cambio, empeora sola, dispara la factura de EMASA, desequilibra la química del agua y, si está en el circuito enterrado, puede acabar socavando el terreno alrededor del vaso.
En esta guía le explicamos cómo salir de dudas usted mismo en 24 horas, dónde se esconden las fugas con más frecuencia y qué esperar en cuanto a plazos y precios si al final hay que intervenir.
Cuánta agua pierde una piscina por evaporación
Antes de alarmarse, conviene tener una referencia. Toda piscina descubierta pierde agua sin que exista ningún fallo.
En condiciones normales, la evaporación se sitúa entre 2 y 8 milímetros de nivel al día. Traducido a la práctica: una piscina de 8x4 metros pierde entre 100 y 200 litros diarios en verano solo por evaporación, y una de 10x5 metros puede superar los 400 litros en los días más duros.
Cuatro factores disparan esa cifra en la Costa del Sol:
- Temperatura del agua alta. En agosto el vaso puede pasar de los 28 °C y la evaporación se acelera.
- Viento. El terral y el poniente arrastran la capa de vapor sobre la lámina y multiplican la pérdida. Una piscina expuesta en El Palo o en primera línea evapora bastante más que una protegida por setos en Ciudad Jardín.
- Humedad relativa baja. Los días de terral, con el aire seco y caliente, son los peores.
- Uso. Los chapuzones, los juegos y el propio salpicado sacan más agua de la que la gente imagina, igual que el lavado del filtro.
La regla práctica que usamos en obra: por debajo de 1 cm al día en pleno verano, sospeche pero no se alarme; por encima de 1 cm al día de forma sostenida, hay que investigar. Y si la piscina sigue bajando en octubre, con 20 °C y sin usarla, la evaporación ya no explica nada.
La prueba del cubo: el test que resuelve la duda
Es el método más fiable que puede hacer usted mismo, no cuesta nada y elimina la incógnita en un día. La lógica es simple: si el agua del cubo y la de la piscina están expuestas al mismo sol, al mismo viento y a la misma temperatura, deben evaporarse al mismo ritmo.
Cómo hacerla paso a paso
- Coja un cubo rígido y llénelo con agua de la propia piscina, dejando unos 3-4 cm hasta el borde.
- Colóquelo sobre el primer o segundo escalón, de forma que quede parcialmente sumergido y flotando el nivel a la misma altura aproximada que la lámina.
- Marque con cinta adhesiva o rotulador el nivel de dentro del cubo y el nivel de la piscina en la pared del vaso.
- Pare la depuradora y no use la piscina durante las siguientes 24 horas.
- Al cabo de un día, compare las dos marcas.
Cómo interpretar el resultado
- Ambos niveles han bajado lo mismo: es evaporación. No hay fuga. Su solución pasa por una manta térmica o cobertor, que reduce la evaporación de forma muy notable.
- La piscina ha bajado más que el cubo: hay una fuga. La diferencia entre las dos marcas es, aproximadamente, el agua que se le está escapando cada día.
Dos avisos importantes. No haga la prueba en días de lluvia o de viento muy fuerte, porque falsean el resultado. Y repítala una segunda vez con la depuradora encendida las 24 horas: si con la bomba en marcha pierde bastante más que con ella parada, la fuga está casi con seguridad en el circuito hidráulico —tuberías de impulsión, retornos o el propio equipo— y no en el vaso.
Dónde suelen estar las fugas de una piscina
Después de más de 15 años trabajando en viviendas y comunidades de Málaga, los puntos de fuga se repiten con bastante fidelidad.
En el vaso
El nivel baja hasta una altura concreta y ahí se estabiliza. Ese detalle es oro: la fuga está justo a la altura donde el agua deja de bajar. Suele tratarse de la junta de un skimmer, la brida de una boquilla de impulsión, el foco de iluminación, una fisura en el gresite o un movimiento del liner en las piscinas prefabricadas.
En el circuito de tuberías enterrado
El nivel baja de forma constante sin detenerse en ningún punto, o se acelera cuando la depuradora funciona. Aquí la causa habitual es una junta encolada que ha cedido, un tramo de PVC dañado por asentamiento del terreno o por raíces, o una unión al vaso mal ejecutada en su día. Es el escenario más molesto porque la tubería está bajo la solería de la playa de la piscina.
En el cuarto de máquinas
El más fácil de descartar y el más ignorado: prensaestopas de la bomba, tapa del prefiltro mal cerrada, válvula selectora que fuga por la línea de desagüe, o una junta del filtro reseca. Antes de excavar nada, revise que el suelo del cuarto de máquinas esté seco.
Una pista adicional: si el desagüe general gotea de forma continua con la válvula en posición "filtrar", la válvula selectora está dejando escapar agua sin que usted lo vea. Es una avería barata que muchos propietarios confunden con una fuga estructural.
Señales indirectas de que algo no va bien
Más allá del nivel, hay indicios que conviene mirar:
- Zonas de césped o tierra siempre húmedas alrededor del vaso, incluso sin riego.
- Hundimientos o baldosas sueltas en la playa perimetral.
- Consumo desbocado de cloro y productos químicos, porque el agua que se repone continuamente diluye el tratamiento.
- Aire en el circuito, burbujas por las boquillas de retorno o el manómetro inestable, señal de que la aspiración está entrando aire por una fisura.
- Una factura del agua muy alta de repente sin cambios de hábitos en casa.
- Humedades en un sótano, garaje o muro cercano, que conviene distinguir de otras causas como explicamos en la guía sobre cómo saber si una humedad en la pared es una fuga.
Cuánto cuesta localizar y reparar una fuga en la piscina
Los precios varían según el acceso, la técnica necesaria y el tipo de piscina, pero estos rangos le sirven de orientación.
Localización de la fuga: entre 150 y 400 euros aproximadamente. El diagnóstico se hace sin vaciar el vaso, combinando escucha acústica con geófono, presurización del circuito con aire o con gas trazador (una mezcla inerte que escapa por la grieta y detecta el equipo), cámara termográfica y colorante en los puntos sospechosos. En nuestro servicio de detección de fugas en Málaga descontamos el importe del diagnóstico si después nos encarga la reparación.
Reparación, según el punto:
- Sellado de junta de skimmer, boquilla o foco: intervención sencilla, normalmente en la misma visita.
- Reparación de fisura en gresite o parche en liner: media jornada, con la piscina parcialmente bajada.
- Tubería enterrada bajo la playa: es la más cara, porque hay que picar la solería, reparar el tramo y reponer el pavimento. Aquí el coste depende sobre todo de la superficie a levantar, no de la reparación en sí.
Un consejo que ahorra dinero: no pique nunca antes de tener la fuga localizada. Es habitual recibir llamadas de propietarios que ya han levantado tres metros de solería "por si acaso" y siguen sin encontrar el agua. Nuestro trabajo de reparación de tuberías empieza siempre por saber exactamente dónde abrir.
Un apunte sobre el agua en Málaga
En periodos de sequía, la Junta de Andalucía ha llegado a restringir el llenado de piscinas privadas en municipios de la provincia. Una fuga que le obliga a reponer cientos de litros cada semana no es solo un gasto: puede dejarle sin margen si vuelven a activarse limitaciones. Vale la pena resolverla cuanto antes, y de paso revisar el resto de la instalación siguiendo nuestra guía para preparar las tuberías para el verano en Málaga.
Si la piscina es comunitaria, tenga en cuenta que el vaso y su circuito son elemento común. En Ciudad Jardín, con muchas urbanizaciones de los años 70 y 80 cuyas instalaciones ya han cumplido su ciclo, es un caso frecuente. Quién asume qué se decide según dónde esté el daño, un asunto que desarrollamos en el artículo sobre quién paga una fuga de agua en la comunidad.
Cuándo llamar a un profesional
Haga usted mismo la prueba del cubo y revise el cuarto de máquinas: son gratis y descartan la mitad de los casos. A partir de ahí, conviene una intervención profesional si la piscina pierde más de un centímetro diario con la prueba del cubo confirmando fuga, si el nivel se estabiliza a media altura, si aparecen humedades o hundimientos en el perímetro, o si la pérdida se dispara al encender la depuradora.
No vacíe la piscina para buscar la fuga. En piscinas de obra, el empuje del terreno con el vaso vacío puede fisurar el hormigón y convertir un problema de 200 euros en una obra de varios miles.
Llevamos más de 15 años localizando fugas en viviendas, comunidades y alojamientos turísticos de toda la provincia, con más de 2.000 clientes atendidos. Si su piscina pierde agua y la prueba del cubo le ha confirmado que no es evaporación, contacte con nosotros y le damos presupuesto sin compromiso para localizarla antes de que el verano se le vaya en rellenar.
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